En el marco de la Semana de la Pyme en Aragón, el Ayuntamiento de Cuarte de Huerva junto con ACHE y el Gobierno de Aragón, organizaron una jornada práctica centrada en un tema de plena actualidad: cómo aplicar la inteligencia artificial en el día a día de las pymes. Una sesión diseñada desde la utilidad, sin teoría innecesaria y con el foco puesto en lo que realmente importa a cualquier empresa: ahorrar tiempo y trabajar de forma más inteligente.
La jornada arrancó con Esther Fuertes Muñoz, que compartió desde la experiencia real de empresa cómo la IA puede integrarse en las tareas cotidianas de forma sencilla y efectiva. Su intervención destacó precisamente por eso, por hablar desde dentro con ejemplos que cualquier profesional pudo reconocer y empezar a aplicar. A continuación, María José Huerta y Pedro Luis Gimeno Lacámara aportaron distintas perspectivas sobre la integración de la IA en el entorno empresarial, enriqueciendo un debate dinámico y participativo moderado por Mariano Barbed Artigas, presidente de ACHE. Las ponencias fueron incrementando progresivamente el nivel de profundidad, de modo que los asistentes pudieron seguir el hilo con facilidad y avanzar desde los conceptos más básicos hasta casos de uso más avanzados, llevándose aprendizajes concretos y aplicables desde el primer día.
La jornada fue clausurada por Ana Sanz Campos, quien agradeció el trabajo de los ponentes y reforzó el compromiso institucional con este tipo de iniciativas orientadas al desarrollo empresarial y a la modernización del tejido productivo de la zona.
Tras las charlas, llegó el momento de seguir la conversación en un ambiente más distendido. Los asistentes disfrutaron de un cóctel a cargo de Guian Catering, socios de ACHE, acompañado de unos detallitos elaborados por Arte a Bocados, también socia de la asociación. Un detalle que no pasó desapercibido y que es, en sí mismo, un reflejo de lo que ACHE representa: una red empresarial donde sus socios se apoyan, colaboran y se dan visibilidad mutuamente.
Una tarde que dejó una conclusión clara: a las empresas no les faltan ideas ni ganas de crecer. Lo que necesitan es tiempo y encuentros como este ayudan, precisamente, a encontrar la manera de ganarlo.